martes, 28 de enero de 2014

CAPÍTULO 32

10 de Febrero
Retomemos la historia a media noche, Samuel acaba de despertar del coma y todos están muy emocionados, lágrimas alegría. Cuando se hubieron calmado y los doctores hicieron todas esas cosas de raras entramos en la habitación de Samuel.
Dormitaba, se le veía realmente cansado, sus ojos se abrieron lentamente al entrar nosotros haciendo más ruido que un elefante en una chatarrería.
-¿¡Os queréis callar!?
-¡Mierda, Jeyden baja la voz!- Ainhoa es una persona muy dulce y sutil.
-Pobrecito, le vendría bien un bizcocho, de esos que hago yo.- Dijo Elia muy entusiasmada.
-¿Y eso a qué viene pequeña pelirroja?- Preguntó James.
-Parece hambriento.- Declaró con la cabeza gacha.
-Tíos, callaros de una maldita vez...- No me dio tiempo de terminar la frase, fui interrumpida por un somnoliento chico de cabellos chocolate.
-¿Qué pasa? ¿Dónde estoy?- Dijo con un hilo de voz.
-¡¡¡SAMUEL!!!- Fue un abrazo colectivo de unas... ¿ocho, nueve personas?
-Yo también os quiero mucho, ¿alguien me puede explicar qué pasa? ¿Y por qué demonios me duele tanto la cabeza? Un momento.- Se quedó mirándome, luego a Ainhoa y después a James.- ¿Quiénes son esta gente?
-¿Quiénes?- Preguntó Miguel.
-Pues la rubita esa, la morena de las gafas y el tío ese mayor.
-Son Águeda, Ainhoa y James.- Respondió Aaron incrédulo.
-Ni idea.- Se encogió de hombros.
-¿No me recuerdas?- Me adelanté, él me miró fijamente pero luego volvió a negar con la cabeza.
-Tiene amnesia.- Declaró James.
-¿Cómo?- Aaron parpadeó incrédulo.- A ver Samuel, ¿a quiénes de los que estamos aquí conoces?
-A ti, a Miguel, a Jeyden y a Elia. El resto no tengo ni idea.
-Imposible, ¿con todo lo que ha pasado?- Dije.
-A ver rubita que yo no te conozco de nada. Aaron, ¿la de las gafas no es tu prima?
-¿La recuerdas a ella?- Pregunté.
-Pues claro, la conozco desde pequeño.
-Tíos, no lo mareéis más, tiene amnesia.- Confirmó James por segunda vez.
-No lo entiendo, por favor, que alguien me cuente qué está pasando y por qué decís que tengo amnesia.
-Si quieres saber qué pasa, o mejor dicho, qué ha pasado, retrocedamos un mes. Samuel, hoy es diez de febrero.
-¿Diez de febrero? ¿estás de coña?- Entre todos le contamos lo que había pasado, las peleas, el viaje a Inglaterra, cuando me conocieron... Todo.
Samuel se recostó en la cama, no pronunció ni una palabra; respiró hondo y reunió todo las fuerzas que pudo para poder hablar.
-¿Realmente hice todo eso?
-Pero te arrepentiste, encontré esta carta en tu casa.- Aaron rebuscó en sus bolsillos y le tendió la carta que encontramos ayer. Samuel la leyó en voz alta, tragaba saliva y continuaba. Al terminar apenas podía creerlo, no daba crédito a sus propios actos.
-No puedo creerme que yo hiciera todo eso.
-Parte de la culpa fue nuestra, no te apoyamos cuando todo empezó.- Dijo Jeyden cabizbajo.
-Bueno,hay que estar alegres porque esa carta demuestra que se arrepintió. Y ahora está sano y salvo, bueno sano dentro de lo que cabe. Samuel, has despertado de un coma provocado por la droga, eso es sobrevivir y lo demás chorradas.- No sabía que Elia fuera tan profunda.
-Tiene razón, te has reído de la muerte en su cara, ahora te toca vivir, volveremos a ser los mismos de siempre con grandes sueños.-Coreó Miguel.
Ya no queda nada más que contar de aquella noche. Todo pasó demasiado rápido, aunque lo realmente importante es que nuestro amigo vuelve a ser el de antes.


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