Hola, antes de dejaros con el capítulo nuevo quisiera deciros que será más largo de lo normal, así se dividirá en dos partes y habrá muchos cambios de narrador. Cuando estén en suelo británico hablarán español entre ellos, pero el resto todo en inglés aunque esté escrito en español. Muchísimas gracias a mi ''cuqui-girl'' por darme la idea, te quiero<3 Que lo disfruten -^^-
Mañana del 29 de Enero
*Narra Águeda*
Apenas había podido dormir a causa de los nervios, y el tiempo aquel día acompañaba mi estado de ánimo: gris.
Me desperté a las 6 de la mañana, tomé una ducha caliente, revisé por última vez la maleta y bajé a desayunar.
-¿Nerviosa? -Me preguntó mi padre. Le lancé una mirada asesina y agarré una tostada.- En serio, no te preocupes todo saldrá bien.
-Ashiash.
-¡No hables con la boca llena!
-Que sí, no te preocupes por mí, voy con cinco tíos fuertes y y que están como cabras, todo irá sobre ruedas.- Mi padre me miró con cara de enfado y reí exageradamente.
-Venga coge las maletas que te llevo al aeropuerto.
El trayecto a Barajas fue demasiado corto, pensaba mucho en hoy, las manos me temblaban y apenas podía recolocarme las gafas de sol sin hacerme un arañazo en la nariz.
Me bajé del coche, casi sin poder incorporarme, y en un intento por no caerme redonda al suelo, divisé a Miguel. Fui corriendo hacia él y le salté encima en plan película de drama, a lo que respondió cogiéndome en brazos y dando vueltas sobre sí mismo:
-¿Sabes que nos está mirando todo el mundo?- Dijo devolviéndome a tierra firme.
-Sí, tampoco es algo que me quite el sueño.- Aún abrazados apareció Aaron y dijo:
-Miguel, ¿se lo cuentas tú a Elia o se lo cuento yo?- El rubio hizo ademán de esconderse detrás de mí.
-No, que yo la quiero mucho...- Dijo casi en un susurro.
*Narra Samuel*
Llegué al aeropuerto pero para mi fortuna ya estaban todos, así que Jeyden podría controlar un poco a Aaron. Me acerqué al grupo y todos me miraron extrañados y con cierto ápice de desprecio pero me importaba poco.
-¿Se puede saber qué haces aquí?- Intentó mantener el tono cierto moreno de ojos verdes. Entonces le lancé una mirada de advertencia a Jeyden, el cual se lo llevó a un rincón.
*Narra Jeyden*
Estaba asustado por Samuel, no sabía lo que era capaz de hacer.
Me llevé a Aaron a un rincón para intentar explicarle un poco mi situación:
-A ver, él está aquí porque yo le conseguí el billete.
-¿Tú eres tonto?
-No, espera, me amenazó, dijo que si no lo hacía me quedaba sin dedos.- Abrió los ojos incrédulo.- Y dijo que si no te mantenías tranquilo con él...
-De acuerdo, te entiendo. Lo ignoraré.
-Gracias.
*Narra James*
Me resultó muy extraño ver a ese chico aquí, no recordaba su nombre pero había mucha tensión en el ambiente y todos lo miraban con cierto desprecio. Me limité a encogerme de hombros y a advertir que llegábamos tarde al vuelo. Pasamos todos lo controles habidos y por haber y nos subimos al avión, Águeda se sentó con aquel extraño chico (creo que se llamaba Samuel), Jeyden con Aaron y yo me puse con Miguel.
Tras una hora y media de aburrimiento pisamos suelo británico y... nevaba.
-¡Dios que frío!- Normal, ¿a quién se le ocurre venir con cazadora y camiseta? A mí.
-¡¡¡QUÉ BONITO!!!
-¡ÁGUEDA NO GRITES!
-Miguel déjame. Estoy emocionada.
-Tonterías a parte, ¿a dónde tenemos que ir?- Preguntó Aaron.
-Se supone que estarían esperándonos mis tíos, pero no los veo.
-A lo mejor tienen un cartelito que ponga ''RYOD''.- Dije haciendo una broma. Jeyden dio una vuelta sobre sí mismo inspeccionando el lugar, entonces, echó a correr con una gran sonrisa ante la confusión de todos.
-¡¡¡NICKY!!!- Se abalanzó sobre una chica, bajita y delgada, con el pelo a la altura de la nuca y ondulado, entre castaña y pelirroja, algunas pecas en la nariz, ojos grandes y azules y un aro plateado en la nariz.
*Narra Aaron*
Un efusivo Jeyden estrujó a una chica, muy guapa por cierto, nos acercamos todos y nos la presentó:
-Chicos, ella es Nicole Harrison. Es una amiga mía de la infancia.
-Por favor, llamádme Nicky.- Dijo ella con un lindo acento.
-Te los presento, ese rubio se llama Miguel, el de los rizos Samuel, la chica Águeda, el de la cresta James y este del pelo negro Aaron.
-Hola a todos, encantada. Jeyden, tus tíos me han mandado a recogeros. Todos a la furgoneta.
*Narra Nicky*
Se subieron todos a la furgoneta y puse rumbo a la discográfica, mascando chicle a toda pastilla y haciendo un esfuerzo para que ese grupo de hispano-hablantes no me dejara la cabeza como un bombo. Me había fijado en uno de ellos, pelo negro, ojos verdes, alto... Creo que era el bajista. Lo único que sé es que es guapísimo y que lleva una camiseta de The Ramones mientras que yo llevo una de One Direction.
Al borde de la explosión cerebral por el jaleo, llegamos vivos al edificio; se bajaron todos temblando, se les notaba que no podían ni mantenerse en pie. Entré la primera con la maqueta en la mano, seguida por Jeyden y el resto de la banda, la gente que trabajaba allí murmuraban cosas por lo bajo, debido a que se pusieron a hablar español a grito limpio en medio del pasillo.
Ante nosotros se nos plantó una inmensa puerta, y entré sin llamar ante la espectante mirada de todos. Bah, me da igual, ya me conocen aquí.
-Muy buenos días.
-¡Tío Charles! ¡Tía Courtney!- Dijo Jeyden entrando en la sala feliz de la vida. Se fundieron en un tierno abrazo familiar, un poco cursi para mi gusto. Emití un sonido seco, haciendo ver que estábamos todos aquí y que nos ignoraban por completo.
*Narra Águeda*
Tras un reencuentro familiar de lo más empalagoso, aquel matrimonio de mediana edad nos hizo un recorrido por el edificio, nos enseñó todas las salas, las fotos de todos los artistas que habían pasado por allí... Nos entretuvimos allí dentro casi dos horas, pero era como nuestra casa, nos sentíamos cómodos con solo estar entre aquellas paredes insonorizadas y diversos instrumentos. Por el contrario, Samuel se mostraba frío, distante y una mirada de rencor y odio se posó en cada uno de nosotros, como un cuervo buscando comida ya en brazos de la noche.
Tuve varias conversaciones con Nicky y no congeniamos: ella es bailarina y tiene 19 años, yo soy guitarrista y tengo 17; a ella le gusta One Direction y todo lo relacionado con la música Pop y a mí me gusta AC/DC y todo lo relacionado con el punk o el rock. Yo visto de pantalones negros o mini-faldas y chupas de cuero y ella se pasea por ahí con shorts, medias y blusas estilo lady. Lo único en lo que coincidimos es en que nos gustan los gorros de lana.
El reloj marcaba casi la hora de comer, así que Jeyden les dio la maqueta a sus tíos y éstos prometieron que la escucharían y nuestro grupo se separó: Aaron se fue con Nicky a ver Londres; Miguel, Jeyden y James se fueron todos juntos al museo británico y yo me quedé con Samuel porque no tiene ni idea de inglés.
-¿A dónde podemos ir?
-Esta ciudad es inmensa, ¿te parece Candemtown y comemos algo?
-Me parece bien.- Asintió y tomamos un taxi para ir a este lugar.
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