22 de Enero
Hoy me levanté más tarde de lo normal, tanto que solo tenía 20 minutos para vestirme, pienarme, desayunar y darle de comer a Mr. Berry. Por suerte hoy ya era viernes, y tenía todo el fin de semana por delante, últimamente había estado estresada a causa de todo lo de la banda, nuestra repentina prueba, la discográfica, lo de Samuel; hacía bastante tiempo que no hablaba con él y me sentía culpable por todo lo que pasó hace una semana. Salí corriendo por la puerta y como todavía no han arreglado mi moto tuve que ir corriendo hasta el instituto porque llegaba tarde. Casi a mitad de camino justo en el sitio donde encontré a Mr. Berry) pasó un motorista a mi lado casi derrapando, se quitó el casco sugerente y se dirigió a mí, que lo observaba un poco asustada y con indiferencia:
-Hey ojos claros, muy bonito tú uniforme, ¿vas al instituto? Qué perdida de tiempo, podrías venirte conmigo y... ya sabes.
-¿Te crees que tengo ganas de perder el tiempo contigo? Y ahora si me disculpas, llego tarde.
-¿En serio pasas de mí?- dijo soltando una sonora carcajada.- Serás lesbiana, porque tú no has visto bien esto.
-Sí, te he visto muy bien y me parece que te faltan unos centímetros, piensa lo que quieras.- Era bajito y me apetecía gastarle una broma, me fui de allí a paso ligero y llegué sana y salva al instituto. Entré y vi a Elia y Miguel muy acaramelados abrazados, son empalagosos; miré hacia otro lado y vi a Aaron y los demás, decidí acercarme a ellos.
-¡TÚ!- Me gritó Jeyden.
-¿Yo?
-¡Sí! Anoche habló con Ainhoa y dice que no nos quieren volver a ver por la discográfica en la vida, que somos malísimos, que nos olvidemos de todo esto porque no vamos a salir de los bares de mala muerte y las fiestas particulares.
-¿¡Eso te ha dicho Ainhoa!?
-No, eso le ha dicho Diana a Ainhoa de parte del productor.
-¿El señor Williams?
-Sí, parecía muy amable. Ha resultado ser un hipócrita.
-En este mundillo de la música ya se sabe, son todos unos hipócritas.- Dijo Aaron bastante desanimado. Estaba frustrada y enfadada, no me lo explicaba, cuando le hicimos la demostración parecía que le gustábamos, incluso nos dijo que éramos buenos, esto no puede ser. Nos fuimos todos a clase muy desanimados, no nos explicábamos el por qué de esa situación; aún faltaba por avisar a James, supongo que se pondría igual que nosotras o quizás no, era más mayor y por tanto más maduro (o eso se supone). Tocó la campana del descanso y salimos todos al patio, nos fuimos a nuestro rincón habitual.
-Que asco lo de la discográfica.- El ambiente no se animaba nada, iba de mal en peor.
-Tíos, intentad no pensad en eso, ya sé que ha sido duro, y molesta; pero solo es una discográfica hay muchísimas por todo el mundo.- Intenté animar.
-¿Por todo el mundo? Sí claro, deja que llame a mis primos de Estados Unidos, China y Alemania, a ver qué dicen. De verdad, Águeda, ¿en qué piensas?
-Miguel ahí te has pasado.
-Gracias Elia.- Por lo menos Elia es más comprensiva.
-Jeyden, ¿y tus tíos de Inglaterra?-Propuso Aaron.
-Llamarlos cuesta mucho dinero, recuerda que estamos en España, pero se puede intentar.
-Espera, ¿tienes tíos en Inglaterra?- Pregunté algo desconcertada.
-Sí, soy medio inglés. Creo que lo podemos intentar, contactaré con ellos esta tarde y os cuanto mañana.
-¡SÍ!- Gritó Miguel efusivo.
-¿Qué viste en él?- Le dijo Aaron a Elia, la cual se sonrojó hasta el extremo.Volvió a sonar la maldita campana, juro que algún día la desmonto y e la llevo, y tuvimos que volver a clase. Ninguno tenía ganas, ahora estábamos nuevamente ilusionados y nerviosos; las últimas horas se me hicieron eternas pero por fin pudimos salir de aquel horrible edificio. Volví a casa acompañada por Elia y nuestras conversaciones desvariaban cada vez más, puede que por el cansancio del instituto o por el buen tiempo que hacía hoy; echaba de menos a una amiga de verdad, nunca tuve ninguna.
Llegué a casa y por fin veía a mi padre, comimos los dos juntos y le puso al día de todo lo que nos había pasado a la banda, las pruebas, la discográfica... Él se dedicaba a asentir, distraído, daba la sensación de que no me escuchaba:
-¿Papá? ¿Escuchando?
-¿Qué? Esto... No, no te prestaba atención, pero me he quedado con lo más importante.
-Ains.... Iba por la parte en la que nos echan de la discográfica, queremos intentarlo de nuevo así que Jeyden va a intentar contactar con sus tíos de Inglaterra.
-¿De Inglaterra?
-Sí.
-Ah... Interesante. Cariño, no quiero que te ilusiones con todo esto y que luego te lleves una decepción; sé que es importante pera ti y lo respeto, pero no te emociones demasiado.
-¿Por qué?- Respondí algo molesta.
-Porque hay muchísimas bandas adolescentes que son buenas y se mueren de hambre porque dejaron sus estudios por la carrera musical, y no quiero que os pase eso a vosotros. Sobre todo a ti.
-¿¡En serio piensas que nos pasará eso!? ¿¡Crees que no nos esforzamos!?
-No quise decir eso, solo quiero que no te hagas demasiadas ilusiones.
-¿¡EN SERIO!? ¡Tío!
-Águeda, no me hables así.- Creo que me había pasado de la raya, mi padre tenía un gesto duro y los dulces rasgos de su cara se le tornaron más rudos. Pero aún no me creía que dijera eso de nuestra banda.
-Lo siento, me he puesto un poco alterada, pero no tienes derecho a estropearnos nuestro sueño. Y ten por seguro que no voy a dejar los estudios, menos ahora que estoy en bachillerato.
-Solo digo que no desperdicies tu oportunidades de futuro.
-De acuerdo. Y ahora me iré a estudiar, mañana tengo examen de análisis sintáctico.- Subí a mi cuarto y me pasó dos entretenidas horas analizando oraciones. Muy divertido, os lo recomiendo.
Una vez terminé todos los deberes encendí el móvil y tenía varios mensajes:
Ainhoa: ''¡Contesta de una vez!
Ainhoa: ''Águeda, enciende el móvil.'
Ainhoa: ''¡¡¡Jeyden ha conseguido contactar con sus tíos y dicen que nos harán una prueba!!!''
No me lo creo, esto es imposible, no puede ser... ¡¡¡¡UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD!!!! ¿Pero tendremos que ir a Inglaterra? ¿Les mandaremos nuestra maqueta? ¿Vendrán ellos para hacernos la prueba? Es todo muy confuso, ¡y me pongo histérica cuando no entiendo nada! Águeda, tranquila... ¡NO ME LO CREO! Hace unas horas lo dábamos todo por perdido y ahora tenemos una nueva esperanza, probablemente no se fijen en nosotros, puede que mi padre tenga razón y que estemos soñando despiertos, que jamás lleguemos a nada en este mundillo... Por intentarlo creo que no nos pasará nada. Entre nervios y libros de texto se me pasó la tarde como un silbido, al mirar el reloj comprobé que eran casi las nueve, tenía hambre. Bajé a cenar con mi padre; tras la típica cena familiar padre-hija, la cual fue muy agradable, me encerré en mi fortaleza (también conocida como habitación) y leí, leí hasta quedar agotada y me dormí pensando en todo lo ocurrido. Un sueño que parecía cumplirse por momentos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario