miércoles, 26 de diciembre de 2012

CAPÍTULO 3

13 de Enero
Ayer fue interesante, ese tal Aaron es bastante simpático, al despedirnos nos dimos los teléfonos y hemos estado hablando por MSM casi toda la noche (menos mal que los mensajes me salen gratis que si no...). Llego al instituto demasiado temprano y me percato de que no estoy sola en el aula, que por el momento parecía vacía; acaba de entrar una chica pelirroja zanahoria, con el pelo hasta la cintura y muy rizado. Es algo bajita, con algunas pecas y tiene los ojos grandes y de un verde muy luminoso (¡es la persona más achuchable del mundo!). Se da cuenta de que la estoy observando y me dedica una tímida sonrisa. Pasan los minutos que se me hacen eternos a causa del aburrimiento, la sala se va llenando de gente, algunos hacen la tarea del día anterior nerviosos, otros hablan y ríen joviales y otros simplemente se dedican a lanzarme miradas furtivas y a hablar por lo bajo. Son ya las 8 en punto y las clases han dado comienzo; me parece raro que todavía no haya venido Aaron, parecía un chico puntual, y sin conversación me aburro mucho en clase de Geografía.
-¡Señorito Benamor! ¿Cree usted que son horas estas de asistir a clase?
-Disculpe el retraso señor Muñoz.
-Tome asiento y procure no interrumpir más la clase.
-¿Disculpe el retraso señor Muñoz?-Dije con sorna.
-Si no les dices eso te obligan a quedarte la tarde entera compiando ''Tengo que ser educado''.
-Que estupidez.
-No me digas.- Contestó con sarcasmo.
Transcurrieron 2 horas de clases donde por poco me muero  de aburrimiento hasta que por fin tocó el timbre que daba inicio al recreo.  Salí hacia el patio y no sabía hacia donde ir, podría irme con Aaron (la única persona que conozco por el momento) y demás chicos, con un grupo de chicas que se parecen bastante a Catalina y sus secuaces o con otro más reducido, este mixto, donde se encuentra la pelirroja de esta mañana.
-¡Hey Águeda ven aquí!- Enarco una ceja de forma chulesca al girarme y descubrir que el poseedor de aquella voz es Aaron. Me dirijo hacia el pequeño grupo que lo forman 4 chicos.
-Tíos, esta es Águeda, la nueva.
-Eh... sé presentarme solita gracias.
-Jajaja... Hola, yo soy Jayden. Este que está haciendo el idiota detrás mía es Samuel  y aquel que mira con cara de cachorro a Elia se llama Miguel.
-¿Elia?
-Aquella pelirroja del pelo rizado.
-Y, bueno Águeda, ¿tocas algún instrumento?- Pregunta Samuel con cara de superioridad.
-Sí, la guitarra y el piano.
-¡Te quiero!- Acto seguido me abraza muy fuertemente levantándome del suelo mientras los demás suspiran como diciendo ''déjalo, es muy infantil''.
-Verás, queremos formar una banda rock y necesitábamos un guitarrista, y el pobre es muy efusivo.
-¿Entonces te unes a la banda?
-Tío, no sé.
-Pues vente esta tarde al ensayo y haber que te parece ¿vale?- Dice Miguel que no ha abierto la boca en toda la conversación.
-Bueno, vale. ¿Dónde y a qué hora?
-En mi casa a las 5, no llegues tarde y, si tienes, llévate guitarra.- Samuel, querido, si me dices la dirección y tal a lo mejor llego y todo ¿sabes?
- Vive cerca de aquí, dos calles más abajo, en el número 8.
-Mira, una persona cuerda que me dice las direcciones, gracias Jeyden.
Terminaron las clases y me fui a mi casa.
-A ver, ¿qué cojones me pongo? Vaqueros, camiseta del concierto de Green Day,  zapas estilo converse y los guantes sin dedos que uso para la guitarra.
-¡Abrirme la puerta de una jodida vez!
-Los siento con la batería no me enteraba.
-Samuel, he llamado como 500 veces.
-Bueno da igual, entra. Todavía no han llegado los demás; y no les hagas caso, son unos tardones de campeonato.
-Y...¿qué podemos hacer de mientras?
-Me alegra que lo preguntes.- Me pasó un brazo por encima de los hombres y entonces me fijo en él, muy alto, pelo rizado y de color chocolate, ojos pequeños y grisáceos, la verdad, es que es muy atractivo.-Vamos a ver que tal se te da la guitarra, ¿será una eléctrica verdad?
-Calla, siéntate y escucha.- Le quito la funda a mi más preciada posesión y entono los primeros acordes formando el principio de la canción ''Basquet Case'' mientras que Samuel alucina. Termino mi demostración y él aplaude feliz.
-Te explico, yo soy batería, Miguel canta, Jeyden nos apoya con el piano el algunas canciones y Aaron toca el bajo. Espera, tengo un mensaje. Águeda puedes irte a casa, estos colgados no van a aparecer, no pueden. Te veo mañana en el instituto.
-Oh, claro, hasta mañana entonces.- Me despido de él en la puerta donde sin previo aviso me da un tímido beso en la mejilla y se sonroja levemente; me quedo un poco descolocada hasta que bajo a la tierra y entonces me dirijo hacia mi moto para ir a casa.
Nota: Nunca vayas en moto con un guitarra a cuestas.

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